Astrolabio

Desde la antigüedad se ha tomado al cielo y todos sus astros como un objeto de estudio perenne y fascinante. Tanto es así, que hoy por hoy se pueden encontrar instrumentos de medición de los astros tan antiguos como es el caso del astrolabio, el cual puede traducirse literalmente como “buscador de estrellas”.

Intrigante, llamativo y sobre todo muy útil resulta ser este artefacto de la antigüedad antecesor de muchos instrumentos de medición astronómica de la actualidad, siendo muy poco conocido hasta el punto de ser prácticamente un enigma para cualquiera. Por tal motivo, conviene repasar todo lo que necesitas saber sobre el astrolabio, repasando desde su funcionamiento hasta su historia y mucho más.

Qué es el Astrolabio

En palabras sencillas se puede decir que el Astrolabio es un dispositivo que fungía como buscador de astros en el cielo nocturno, ayudando a quien lo utilizara a encontrar cualquier constelación conocida en el cielo. De hecho, si nos vamos a los orígenes etimológicos de la palabra, se podrá encontrar que la misma deriva de las palabras griegas “aster” que significa o es equivalente a “estrella” y “lambion” que resulta ser sinónimo de “búsqueda”.

Tanto los navegantes como los astrónomos de la época y científicos en general hacían uso del astrolabio para observar los astros y sus respectivos movimientos, pudiendo determinar así la hora en la que se encontraban durante la noche y para medir distancias por medio de la triangulación. Un dato curioso de esto es que los marineros musulmanes solían utilizar este artefacto para calcular el horario de oración, siendo más que todo implementado en la navegación marítima entre el siglo XVI y XVII, siendo sustituido después por el sextante.

A ciencia cierta no se conoce quién inventó el astrolabio, pudiendo encontrar obras del siglo II que aluden a su creación. Dichas obras antes mencionadas pertenecen al astrónomo y matemático griego Claudio Ptolomeo, encontrando que otros matemáticos y filósofos de la época como Hipatia de Alejandría también hacían uso de este instrumento para mejorar sus cálculos.

Funcionamiento del Astrolabio

En cuanto al funcionamiento del Astrolabio se refiere, se puede decir que el mismo se basta de la proyección estereográfica de la esfera celeste, siendo esto un sistema de representación gráfico en donde se proyecta la superficie de una esfera sobre un determinado plano haciendo uso también de diversas cantidades de rectas que pasan por un solo punto o foco particular.

Lo anterior dicho se puede entender como que el astrolabio consiste en una circunferencia graduada sobre la cual gira una especie de aguja con punto de mira directamente apuntando a las estrellas que vas a elegir. Esto se hace sobre una superficie plana y circular que se conoce como placa madre del astrolabio o mater del astrolabio la cual a su vez limita en su circunferencia con una escala graduada (generalmente en grados o en horas y minutos). En la parte superior de este circunferencia se encuentra una argolla suspendida en posición vertical con la cual se realizarán las mediciones.

La idea del astrolabio es sostener el mismo de forma vertical directamente en uno de los ojos (como si se tratase de un binocular) y cuadrar con la ya mencionada ampolla el punto exacto donde se encuentra la estrella o constelación a estudiar, observando luego en el astrolabio los datos que arroja esta calibración.

Existen otras partes del astrolabio que ayudan a vislumbrar mejor su funcionamiento, como bien puede ser el caso de la parte delantera del instrumento que se llama faz de la mater. Esta misma, es ligeramente cóncava para poder medir y se insertan en ella dos discos llamados tímpano (donde se encuentran fijos las coordenadas de la esfera celeste) y la araña (disco giratorio externo que representa un planisferio transparente con las posiciones del sol, la luna y las estrellas más brillantes del firmamento). Sobre la araña yace la aguja con visor, siendo esta la que se apunta sobre el astro a estudiar.

Partes del astrolabio

  • La red del astrolabio, siendo esta toda la estructura metálica que sostiene al instrumento. Esta pieza es de forma de disco y representa la región del cielo que se conoce como zodiaco, provisto de espolones capaces de marcar la posición de las estrellas más importantes del firmamento.
  • Las placas, siendo estas circunferencias que se colocaban encima de la red para determinar más información importante como la posición de las estrellas, las curvas horarias y demás. Estas placas varían dependiendo de la latitud particular con la cual se esté trabajando.
  • La matriz o “mater”, armazón completo en donde van montadas las dos piezas anteriormente comentadas que cuenta con un reborde con una escala graduada en grados o en horas.
  • El índice, manecilla giratoria que se monta justo en frente del instrumento y que sirve para señalar de forma inequívoca la posición de las estrellas estudiadas.
  • La aliada, regla giratoria que se monta justo en el centro de la parte posterior del astrolabio y que tiene un tamaño igual al del diámetro de todo el instrumento. Esta parte en particular cuenta con una pequeña mira ubicada en cada extremo de la regla para poder apuntar así a los astros directamente y poder medir con esto el ángulo que forman con el horizonte, de forma que puedas saber rápidamente tanto la hora como la latitud.

Dependiendo del tipo de astrolabio del que se esté hablando y del tamaño del mismo es posible que las piezas cambien un poco o se llamen de forma totalmente diferente.

Historia del astrolabio

Como bien se comentó anteriormente, poco o casi nada se sabe sobre los inicios del astrolabio, pudiendo encontrar pruebas de su existencia desde el año 225 antes de cristo en donde se encuentra Apolonio, primera persona de la cual se tenga registro escrito que estudió esta clase de proyección.

Desde el personaje previo saltamos a Hiparco, nacido en la actual Turquía y quien avanzó muchísimo en la proyección del astrolabio cerca del año 180 a.C., pasando por el ya mencionado Claudio Tolomeo que escribió en su obra “El Planisferio” una forma extensa y detallada de cómo llevar a cabo esta clase de proyección para medir, siendo esto aproximadamente en el siglo II de nuestra era. Ya aquí se podía ver una perfección mucho más alta de la geometría del sistema solar.

De allí saltamos directamente a Europa, más concretamente en la España musulmana en donde se tuvo un gran avance en el desarrollo de los astrolabios, encontrando ahora palabras latinas justo al lado de las terminologías originales que estaban en arábigo. No fue sino a partir de la conocida Reconquista de Toledo en donde se empezó a expandir el Astrolabio por toda Europa.

Para la edad media, el astrolabio fungía un papel muy importante en la sociedad, aspecto que no cambió hasta la época del renacimiento. En dichas eras, la astronomía era importantísima para toda la educación de calidad, siendo sinónimo de buena educación el que tú supieras utilizar un astrolabio.

En un principio, los astrolabios se hacían de latón, evolucionando progresivamente con el fin de hacerlos cada vez más y más precisos. No fue sino hasta la llegada de la imprenta que los astrolabios empezaron a construirse con cartón, dando paso a los que se conocerían como astrolabios universales que no duraron mucho tiempo en el mercado.

Ya para el siglo XVII, la popularidad del astrolabio empezó a decaer, más considerando que en esta época empezaron a surgir nuevas formas de ver los astros como bien es el caso de los telescopios. Sin embargo, en el mundo arábigo se siguió utilizando el astrolabio hasta bien entrado el siglo XX.

La importancia del astrolabio radica principalmente en que fue el primer instrumento de medición astronómica(prácticamente) que abrió las puertas a todo un mundo de cálculos matemáticos que aún hoy se siguen implementando, sirviendo tanto para ubicarse en el mar como para saber mucho más de nuestro cosmos.

Tipos de Astrolabios

En vista de la extensa historia del astrolabio, no es de extrañar que existan diferentes tipos de este instrumento que fomentaron el estudio del cielo desde la antigüedad hasta nuestros tiempos. Siendo así, conviene repasar entonces los tipos de astrolabios que comúnmente se suelen encontrar alrededor del mundo, siendo estos los que bien se enlistan a continuación:

1.- El astrolabio planisférico: Este modelo de astrolabio fue creado con la finalidad de analizar las estrellas en una única latitud. Dicho de otras palabras, fue utilizado para determinar todas las estrellas que se encontraban en una determinada distancia totalmente uniforme, siendo necesario que ajustarás todos los datos y los diferentes planos del instrumento para poder hacer buen uso del mismo.

Lo truculento de este astrolabio es que si querías realizar otro tipo de observación, tendrías que ajustar nuevamente todos los datos y empezar desde cero con tu estudio, encontrando que para la época este era el instrumento más sencillo de utilizar pero también el que más limitaciones poseía, en vista de que solo podrías saber los astros de una sola y específica latitud.

A este modelo también se le conoce hoy día como astrolabio digital.

2.- El astrolabio universal: En este caso, se trata de una evolución del astrolabio anterior, sirviendo para conocer de forma simultánea toda la información presente en todas las latitudes al mismo tiempo. Ello mejoraba en gran medida la calidad de la observación al mismo tiempo que te brindaba mucha más información resaltante.

Lo único malo de este astrolabio es que el mismo resultaba muy complejo de utilizar, razón por la cual perdió popularidad en el mundo.

3.- El astrolabio marinero: Quizás este sea el astrolabio más conocido y utilizado alrededor del mundo, siendo este un instrumento que no solo servía para ver lo que había en el cielo sino que también te ayudaba a orientarte estando en el mar. En vista de esto, varias versiones del astrolabio se desarrollaron para servir de guías en alta mar, fungiendo así como un sistema de navegación muy primitivo que para la época te facilitaba muchísimo el orientarte.

Del mismo modo que el astrolabio universal, la gran desventaja de este en particular es que era muy difícil de utilizar, siendo necesario que invirtieras mucho tiempo de tu vida en aprender a utilizar el instrumento de forma perfecta.

Vale destacar que este tipo de astrolabio era el que más comúnmente se observaba para uso masivo, siendo necesario el cuadrar la latitud de tu posición en base a la altura específica de una estrella muy brillante que media la altura del meridiano con respecto al horizonte. Con este dato obtenido podías aplicar fácilmente un poco de cálculo para saber en dónde estabas y hacia donde te dirigías.

Este artefacto en general no se consideraba como un aparato exacto en comparación con los otros dos tipos de astrolabios previamente mencionados, careciendo mucho de exactitud a la hora de medir. Sin embargo, al ser una versión mucho más sencilla del astrolabio se optó por hacer un uso más seguido de este, midiendo así el ángulo que había entre el barco y las estrellas.

El Astrolabio y el sextante

Como se ha dejado ver, el astrolabio fue utilizado muchísimo por los navegantes, siendo un instrumento fundamental para la navegación durante varios siglos, llegando a ser utilizado con mucha frecuencia hasta 1750 aproximadamente, año en donde apareció lo que se conoce como sextante el cual contaba con mucha más precisión que el astrolabio.

Para quienes lo desconocían, el sextante es un instrumento revolucionario que sirve para medir la separación angular entre dos objetos determinados, siendo generalmente usado para medir el sol con el horizonte. El nombre propio de este artefacto deriva del ángulo o escala del propio instrumento la cual abarcaba un ángulo de 60 grados, siendo esto un sexto de un círculo completo.

Con el paso de los años y el aumento de la tecnología, el sextante (al igual que el astrolabio) pasó a mejor vida, siendo sustituido por instrumentos mucho más precisos que determinaban tu ubicación exacta además de la ubicación de otros objetos o lugares a la distancia.

Para qué sirve el astrolabio

Conociendo ya las partes del astrolabio y un poco de su historia y funcionamiento, se puede condensar de forma más precisa esta información delimitando para qué sirve el astrolabio exactamente.

  1. Te permite conocer la latitud de un objeto observado con base a tu ubicación actual (o al menos un buen aproximado de esta).
  2. Te brinda la posibilidad de saber la posición que tienen la mayor cantidad de las estrellas sobre lo que se conoce como bóveda celeste.
  3. Te ayudaba a saber cuál era la hora local a partir de la latitud, pudiendo también ser utilizado para saber la latitud mediante el conocimiento de la hora local.
  4. Era utilizado para localizar astros particulares y para observar el movimiento de los mismos.
  5. Era implementado para medir la altura angular y la media en grados de arco, todo haciendo énfasis en los objetos del horizonte.

Pasos para utilizar el astrolabio correctamente

Pese a que pueda resultar ser un objeto arcaico y poco práctico de utilizar en la actualidad, lo cierto es que el astrolabio aun hoy día puede utilizarse para medir la altura angular de cualquier objeto que se encuentre en el horizonte, pudiendo hacer esto fácilmente si sigues los siguientes pasos:

  1. Tendrás que determinar, con una brújula, en dónde se encuentra el norte y el sur, tratando de imaginarte así una línea que pasa por el cielo y que une a estos dos puntos cardinales anteriormente mencionados justo por encima de la cabeza.
  2. Una vez ubicado, tendrás ahora qué escoger un astro del cual quieras saber la altura, siendo más que claro que esta práctica tendrás que llevarla a cabo de noche y en un lugar con bastante vista a las estrellas para que el trabajo sea mucho más fácil.
  3. Toma el astrolabio y trata de precisar esta línea imaginaria anteriormente mencionada con el astro escogido, tratando de encontrar el mismo con la parte móvil del astrolabio y siguiendo esta guía previa. Una vez que lo encuentres ya tendrás plasmado en el astrolabio la altura de esta estrella o astro a escoger.

Otra forma de utilizar el astrolabio (en dado caso de que se te haga complicado vislumbrar esta línea imaginaria) consiste en situar una estrella que se encuentra pasando por el meridiano superior del lugar exactamente, siendo esta la altitud máxima sobre el horizonte. En este punto, podrás empezar a medir la altura en intervalos de 5 minutos viendo que el valor de la altitud irá aumentando hasta que empiece a disminuir, tomando el último valor más alto como el valor máximo de altura.

Cómo hacer un astrolabio

Llegados a estas alturas del partido es muy probable que quieras utilizar un astrolabio o al menos tener uno entre las manos para poder experimentar cómo era el poder medir tu ubicación o la ubicación de una estrella desde cualquier sitio en donde te encuentres. No obstante, es posible que no tengas a la mano un astrolabio de la época con el cual hacer experimentos y aprender mucho más al respecto, siendo necesario que dispongas de otra forma de hacer estas mediciones.

Por suerte, hacer un astrolabio casero no es algo complicado, siendo necesario únicamente disponer de los siguientes materiales:

  • Cordel de pesca o cuerda.
  • Una plomada de pesca o lo que es lo mismo, un objeto sólido capaz de proporcionar un peso específico.
  • Una pajilla o sorbete para refresco de plástico.
  • Un transportador, siendo recomendable que escojas uno con un agujero pequeño justo en el centro del borde recto.
  • Cinta adhesiva.

Los pasos para hacer un astrolabio con los materiales previamente mencionados se pueden resumir de la siguiente manera:

  1. Toma el sorbete y únelo con un poco de cinta adhesiva a todo el borde del transportador, entendiendo que debes unirlo al borde recto del mismo, para que así actúe como una guía de observación para las estrellas y planetas en el cielo.
  2. Ahora toma la cuerda y ata a ella la plomada de pesca, tomando así el otro extremo de la cuerda para pasarlo por el agujero que tiene el transportador, haciendo un nudo en la cuerda para que esta se quede en su lugar.
  3. Vas a sostener el transportador con la curva hacia abajo, intentando mirar las estrellas a través del sorbete que adheriste en pasos anteriores.
  4. Finalmente, tendrás que apretar la cuerda de forma firme contra el lado del transportador y luego ir bajándola cuidadosamente, prestando atención al ángulo que marca la cuerda con el transportador.
  5. Ahora solo resta registrar estas medidas y tomar varias de diversas estrellas del cielo a lo largo de las horas para que así puedas saber cómo gira el cielo y así, aplicando cálculos básicos, puedas saber la latitud, tu ubicación y demás.

Es necesario que comprendas que para que el astrolabio casero funcione correctamente, es necesario que tengas conocimientos previos sobre astronomía básica, pudiendo reconocer en primera instancia algunas estrellas en el cielo a la par de saber cuáles son las declinaciones de estas estrellas, mismas que se mantienen fijas para cada estrella independientemente de donde te encuentres.

Una vez que tengas medida la altura de la estrella que has escogido, tendrás que hacer una pequeña cuenta que te dirá la latitud que tanto buscas, siendo esta cuenta la siguiente:

  • Latitud del sitio = (altura determinada de la estrella) + (declinación particular de la estrella) + 90 grados. Esta fórmula tendrás que seguirla si te encuentras en el hemisferio sur del planeta.
  • Latitud del sitio = 90 grados – (altura determinada de la estrella) + (declinación particular de la estrella). Esta fórmula es que la debes seguir si te encuentras en el hemisferio norte del planeta.

Un último dato importante que se puede recalcar con relación a este tema es que, si deseas medir la altura del sol tendrás que disponer de una pequeña hoja de papel que tendrás que sostener a una distancia considerable del astrolabio hecho en casa, de forma que puedas alinear un rayo del sol con la pajilla y así hacer una pequeña sombra en el papel cuando tengas el ángulo directo del sol obtenido. ¡No observes directamente el sol a través de la pajilla!

Llegados aquí, resta preguntar no solo si ya sabes todo acerca del astrolabio, sino también si te animarás a probarlo por cuenta propia. ¿Qué dices al respecto?

Otras mediciones que se pueden hacer: